El Reina Sofía trae la exposición más completa de Juan Muñoz
El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía exhibe a partir la mayor retrospectiva del escultor Juan Muñoz, que incluye algunas obras hasta ahora nunca exhibidas públicamente.
La muestra, organizada por la Tate Modern de Londres junto con el Reina Sofía y coproducida, además, por la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior-SEACEX, ofrecerá al público la posibilidad de contemplar de cerca más de cien obras del conocido artista madrileño, fallecido en Ibiza en el verano de 2001.El grueso de la exposición se exhibirá en la tercera planta del edificio Sabatini, pero otras piezas de Juan Muñoz sobrepasarán las puertas de las salas de exposiciones y se mostrarán en diferentes lugares del Museo para sorpresa del visitante, como el jardín, el claustro, la guardarropía del antiguo Hospital o la terraza del centro.La muestra, que antes ha pasado por la Tate Modern y el Guggenheim de Bilbao, ofrece la retrospectiva más completa organizada sobre Juan Muñoz dentro y fuera de España, al haberse visto enriquecida con más obras, y reúne algunas piezas hasta ahora no exhibidas públicamente.Entre las mismas se podrán ver esculturas, instalaciones, dibujos, obras radiofónicas o escritos del reconocido artista.
lunes, 20 de abril de 2009
Terror,teatro y psicosis
Madrid se llena con una mezcla de terror, teatro y circo con 'Psicosis'
El Premio Nacional de Circo Suso Silva lleva a partir del 18 de abril en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid "Psicosis", un espectáculo circense que abandona por primera vez la carpa para recrear en un escenario un universo de terror y fantasía de gran impacto visual "nunca visto en España ni en Europa".
La producción, ha explicado Silva, utiliza técnicas del teatro, a través de un guión y una historia que contar; el circo, con mimo y acrobacias; y el cabaret, con interacción con el público, "sensualidad y humor".El show, de dos horas de duración, es una novedad no sólo en España sino en Europa porque es la primera vez que "el "chapiteau" (carpa) de un circo se monta en un escenario.
Madrid se llena con una mezcla de terror, teatro y circo con Psicosis
Madrid se llena con una mezcla de terror, teatro y circo con Psicosis
Los integrantes de la compañía, procedentes de toda España y de países como Brasil, Cuba o Alemania, desarrollan una docena de números con "personajes que fluyen y tienen continuidad" para poner en escena la historia de un viajero que se equivoca de tren y llega a la entrada de un espeluznante cementerio.Esta sorprendente puesta en escena recoge personajes terroríficos emblemáticos que siempre tienen una particularidad: el fantasma de la ópera es un alambrista que está a 12 metros de altura, la momia putrefacta hace números de elásticos aéreos, o la "dulce" Sara, que juega a la pelota con la cabeza de su madre.
Con música de los clásicos de terror "El resplandor" o "La matanza de Texas", otros pasajes inéditos y una escenografía que incluye gárgolas y lápidas, Silva ha creado "un espectáculo de miedo" de gran impacto visual, una historia "muy dramática, visceral", que bebe sus orígenes en el "Circo de los horrores".El director quiere que el público que asista al show, que estará en cartel hasta el 30 de abril, sea no sólo "espectador" sino "parte integrante" de la obra participando en tan terrorífica idea.
El Premio Nacional de Circo Suso Silva lleva a partir del 18 de abril en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid "Psicosis", un espectáculo circense que abandona por primera vez la carpa para recrear en un escenario un universo de terror y fantasía de gran impacto visual "nunca visto en España ni en Europa".
La producción, ha explicado Silva, utiliza técnicas del teatro, a través de un guión y una historia que contar; el circo, con mimo y acrobacias; y el cabaret, con interacción con el público, "sensualidad y humor".El show, de dos horas de duración, es una novedad no sólo en España sino en Europa porque es la primera vez que "el "chapiteau" (carpa) de un circo se monta en un escenario.
Madrid se llena con una mezcla de terror, teatro y circo con Psicosis
Madrid se llena con una mezcla de terror, teatro y circo con Psicosis
Los integrantes de la compañía, procedentes de toda España y de países como Brasil, Cuba o Alemania, desarrollan una docena de números con "personajes que fluyen y tienen continuidad" para poner en escena la historia de un viajero que se equivoca de tren y llega a la entrada de un espeluznante cementerio.Esta sorprendente puesta en escena recoge personajes terroríficos emblemáticos que siempre tienen una particularidad: el fantasma de la ópera es un alambrista que está a 12 metros de altura, la momia putrefacta hace números de elásticos aéreos, o la "dulce" Sara, que juega a la pelota con la cabeza de su madre.
Con música de los clásicos de terror "El resplandor" o "La matanza de Texas", otros pasajes inéditos y una escenografía que incluye gárgolas y lápidas, Silva ha creado "un espectáculo de miedo" de gran impacto visual, una historia "muy dramática, visceral", que bebe sus orígenes en el "Circo de los horrores".El director quiere que el público que asista al show, que estará en cartel hasta el 30 de abril, sea no sólo "espectador" sino "parte integrante" de la obra participando en tan terrorífica idea.
sábado, 11 de abril de 2009
Pascua
La Pascua judía o fiesta del paso
Los judíos celebran la Pascua (pésaj), para conmemorar su escape del cautiverio de manos de los egipcios (aproximadamente en 1250 a. C.).
El pésaj judío se origina en la historia contada en la Torá, en la que Yahvé mató a todos los primogénitos de los egipcios. Esta era la última de las plagas enviadas por Dios en contra del Faraón de Egipto y su pueblo por su negativa de liberar a los hijos de Israel. Dios ordenó a Moisés, líder de los hebreos, lo siguiente:
Escogerán un corderito [...], tomarán su sangre para untar los postes y la parte superior de sus puertas. Lo comerán todo asado, con su cabeza y sus entrañas, con panes sin levadura. [...] Yo recorreré Egipto y daré muerte a todos los primogénitos de los egipcios y de sus animales. [...] Al ver la sangre del cordero pasaré de largo de vuestras casas.
Éxodo 12.5-14
Los sacerdotes judíos se acogen fielmente a lo exigido por la Tora. El pan no fermentado recuerda la salida apresurada en que faltó tiempo para hacer fermentar el pan (18 minutos). Esto debe cumplirse durante los 7 días anteriores a la Pascua.
El paso del mar Rojo
La pascua se relaciona también con el «paso» del Mar Rojo, que según la Biblia sucedió inmediatamente después de la salida de los esclavos judíos de Egipto:
Seiscientos mil hombres a pie, sin contar los niños. También salió con ellos una inmensa muchedumbre de gente de toda clase, y grandes rebaños de ovejas y vacas.
Éxodo 14.5-30
Luego de esto se debe celebrar la fiesta de los primeros frutos de la cosecha, en este caso de la cebada y cincuenta días más tarde (7 semanas) del trigo, dando origen a Shavuot (‘semanas’).
La pascua cristiana
Domingo de Resurrección, día que pone fin a la Semana Santa y que da paso a la Pascua cristiana.
Origen y significado
La Pascua de Resurrección es la celebración cristiana que conmemora la resurrección de Jesucristo.
La fecha de celebración varía entre el 22 de marzo y el 25 de abril, ya que tiene lugar el domingo siguiente a la primera luna llena de primavera del hemisferio norte. Existe una fórmula que permite el cálculo de la fecha de Pascua. Sin embargo, debido a la diferencia de calendarios usados por la Iglesia Católica (calendario gregoriano) y las Iglesias Orientales (calendario juliano), la fecha de Pascua varía para cada Iglesia, y solo en algunas ocasiones logran coincidir, tal y como se aprecia en la tabla.
Los primeros cristianos —que eran judíos— celebraban la Pascua de Resurrección a la par cronológica que la Pascua judía. Pero desde el Concilio de Nicea los cristianos separaron la celebración de la Pascua judía de la cristiana, quitándole los elementos hebreos. Pero dejaron el carácter móvil de la fiesta recordando que Cristo resucitó en la Pascua hebrea. Hoy día la Iglesia Católica mantiene el carácter móvil de la fecha de Pascua, pero trata de no hacerla coincidir con el Pésaj judío.
Esta fiesta determina el calendario móvil de otras fiestas: así la Ascensión (el ascenso de Jesús al cielo) se celebra 40 días después y Pentecostés 10 días después de la Ascensión. La semana anterior a la Pascua de Resurrección es la Semana Santa, que comienza con el Domingo de Ramos (que conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén). La Octava de Pascua (popularmente conocida como "semana de Pascua") es la semana que sucede a este Domingo de Pascua (o Domingo de Resurrección). El tiempo pascual o tiempo de Pascua designa, en la liturgia católica, las semanas que van desde el Domingo de Resurección hasta el de Pentecostés.
A veces, el nombre Pascua se ha extendido a otras celebraciones cristianas, como Navidad (el nacimiento de Jesús) o Pentecostés (la venida del Espíritu Santo). Por ejemplo en Chile, el término Pascua se aplica coloquialmente a la Navidad, mientras que a la Pascua se le llama "Pascua de Resurrección".Los 200 millones de cristianos ortodoxos del mundo utilizan un calendario diferente al de la iglesia católica romana y las iglesias evangélicas, razón por la cual la celebración es en una fecha distinta.
La celebración usualmente es acompañada de oraciones en las iglesias y cenas tradicionales con cordero, pero en algunas partes del mundo ortodoxo, a veces se celebra con fuegos artificiales e incluso disparos al aire.
La pascua en culturas antiguas
Desde varios milenios antes de nuestra era, en las culturas mediterráneas, al principio de la primavera (en esta época de marzo) se hacía una fiesta de varios días (hasta una semana) de duración en la primera luna llena de la primavera, por el “paso” del invierno a la primavera.
El huevo de pascua
El huevo de pascua se origina en el huevo que participa en los ritos del Séder pascual, que simboliza el duro corazón del Faraón que no dejaba salir al pueblo hebreo. Posteriormente, los cristianos tomaron la idea del huevo y lo tomaron como la salida de la nueva vida (resurrección).
Diversos pueblos (chinos, egipcios, hindúes, persas, galos, romanos) han adorado al huevo como símbolo universal de la vida. El origen de esta costumbre viene de los antiguos egipcios, quienes acostumbraban regalarse en ocasiones especiales, huevos decorados por ellos mismos. Los decoraban con pinturas que sacaban de las plantas y el mejor regalo era el huevo que estuviera mejor pintado. Ellos los ponían como adornos en sus casas.Cuando Jesús se fue al cielo después de resucitar, los primeros cristianos fijaron una época del año, la Cuaresma, cuarenta días antes de la fiesta de Pascua, en la que todos los cristianos debían hacer sacrificios para limpiar su alma. Uno de estos sacrificios era no comer huevo durante la Cuaresma. Entonces, el día de Pascua, salían de sus casas con canastas de huevos para regalar a los demás cristianos. Todos se ponían muy contentos, pues con los huevos recordaban que estaban festejando la Pascua, la Resurrección de Jesús.Uno de estos primeros cristianos, se acordó un día de Pascua, de lo que hacían los egipcios y se le ocurrió pintar los huevos que iba a regalar. A los demás cristianos les encantó la idea y la imitaron. Desde entonces, se regalan huevos de colores en Pascua para recordar que Jesús resucitó.Poco a poco, otros cristianos tuvieron nuevas ideas, como hacer huevos de chocolate y de dulce para regalar en Pascua. Son esos los que regalamos hoy en día.Leyenda del “conejo de Pascua”Su origen se remonta a las fiestas anglosajonas pre-cristianas, cuando el conejo era el símbolo de la fertilidad asociado a la diosa Eastre, a quien se le dedicaba el mes de abril. Progresivamente, se fue incluyendo esta imagen a la Semana Santa y, a partir del siglo XIX, se empezaron a fabricar los muñecos de chocolate y azúcar en Alemania, esto dio orígen también a una curiosa leyenda que cuenta que, cuando metieron a Jesús al sepulcro que les había dado José de Arimatea, dentro de la cueva había un conejo escondido, que muy asustado veía cómo toda la gente entraba, lloraba y estaba triste porque Jesús había muerto.El conejo se quedó ahí viendo el cuerpo de Jesús cuando pusieron la piedra que cerraba la entrada y lo veía y lo veía preguntándose quien sería ese Señor a quien querían tanto todas las personas.Así pasó mucho rato, viéndolo; pasó todo un día y toda una noche, cuando de pronto, el conejo vio algo sorprendente: Jesús se levantó y dobló las sábanas con las que lo habían envuelto. Un ángel quitó la piedra que tapaba la entrada y Jesús salió de la cueva ¡más vivo que nunca!El conejo comprendió que Jesús era el Hijo de Dios y decidió que tenía que avisar al mundo y a todas las personas que lloraban, que ya no tenían que estar tristes porque Jesús había resucitado.Como los conejos no pueden hablar, se le ocurrió que si les llevaba un huevo pintado, ellos entenderían el mensaje de vida y alegría y así lo hizo.Desde entonces, cuenta la leyenda, el conejo sale cada Domingo de Pascua a dejar huevos de colores en todas las casas para recordarle al mundo que Jesús resucitó y hay que vivir alegres. Mona de Pascua
Mona de Pascua tradicional
La mona de Pascua es un alimento típico de las regiones valenciana, catalana y de ciertas zonas de Murcia. Es una torta de la Pascua cuya degustación simboliza que la Cuaresma y sus abstinencias se han acabado.
Origen
El nombre proviene de la munna término árabe que significa «provisión de la boca», regalo que los moriscos hacían a sus señores. El pueblo que más fama tiene en la fabricación de este producto alimenticio es el de Alberic, aunque también puede encontrarse por los pueblos cercanos dónde se consume durante todo el año. Sin embargo en la mayor parte de la Comunidad Valenciana su consumo está más restringido a la Pascua. Sus ingredientes son harina, azúcar, huevos y sal. Es una masa que conlleva mucho trabajo en su amasado, y requiere una hora de reposo previa a su cocción.
Variedades
Existen diversas variedades, siendo la que se consume durante todo el año conocida como panquemado. La que se consume durante las fiestas de Pascua es un bollo elaborado con la misma masa que el panquemado que lleva uno o varios huevos (dependiendo del tamaño) con la cáscara pintada. Estos huevos son introducidos como elemento decorativo aunque también ayudan a dar forma al dulce. Las formas son muy diversas aunque suelen ser la de algún animal como una serpiente, lagartija o mono. Finalmente, está recubierta por anisetes de colores.
Costumbres
Variedad catalana de la mona de Pascua
La mona se suele consumir durante la merienda de los días de pascua acompañada de longaniza de Pascua siendo costumbre cascar el huevo en la frente de otra persona. También es posible acompañarla de chocolate si la mona ha sido espolvoreada de azúcar y carece del huevo cocido. Es tradición ir de excursión al campo a pasar la tarde comiendo la mona y jugar con alguna cometa.
Tradicionalmente el padrino regala la mona a su ahijado el Domingo de Pascua después de misa. El Lunes de Pascua es tradición que se reúnan dos o tres familias o un grupo de amigos y que vayan a comer la mona juntos a algún lugar, en un festín en el que no faltan las chuletas de cordero, conejo a la brasa, la paella y, sobre todo, el vino.
En Cataluña, sin embargo, la mona presenta una evolución que la hace totalmente diferente. Su apariencia es más cercana a la de una tarta. Empezó sustituyéndose el huevo de gallina por uno de chocolate que acabó siendo la base de la mona haciendo los pasteleros auténticas filigranas arquitectónicas con el chocolate.
En muchas poblaciones las pastelerías compiten para exhibir en su escaparate la escultura de chocolate más espectacular, que puede ser una maqueta de un edificio una figura de un personaje popular o un conjunto de tartas con figuras de chocolate o guirlache.
Este alimento propio del lunes de Pascua, la mona, y la costumbre de hacer una salida al campo para comerlo en familia ha acabado dando nombre al día, que para muchos es "el día de la mona".
Danzas laberínticas
En estas fiestas se comía pan sin levadura (como harían posteriormente los judíos) y se realizaban danzas «laberínticas» (con pautas complicadas). Esos patrones se han registrado también en lugares tan separados como Gales (cultura celta) y el nordeste de Rusia.
Según el historiador y novelista Robert Graves, en Los mitos griegos (1955), el laberinto del Minotauro, en Cnosos, no era un verdadero laberinto con paredes, sino que era un dibujo en mosaico sobre un pavimento como un patrón de la danza ritual cretense.
Esta danza se bailaba en Italia (según Plinio, Historia natural 36.85) y en Troya (Escoliasta sobre Andrómaca de Eurípides 1139) y parece haber sido introducida en Britania hacia fines del tercer milenio antes de nuestra era por inmigrantes neolíticos provenientes de África del norte.
Homero (en La Ilíada 18.592) describe el laberinto de Cnosos de la siguiente manera:
Dédalo ideó en Cnosos un sueloPara que danzase la rubia Ariadna
Lucitano (Sobre la danza 49) se refiere a danzas populares cretenses relacionadas con Ariadna y el laberinto que se bailaban en las fiestas del comienzo de la primavera.
Los misterios eleusinos
Los misterios de Eleusis, fundados en fecha muy temprana —sin duda antes de redactarse los poemas homéricos— fueron durante más de un milenio el símbolo espiritual de la cultura griega. Se sabe que la iniciación era en la Pascua (aunque otros autores dicen que era en la primera luna llena del equinoccio de otoño, en septiembre).
Se realizaba la ceremonia del pan (dedicado a Ceres, la diosa de los cereales) y del vino. Debido a los efectos que producía el pan kykeón, actualmente se piensa que estaba contaminado con algún agente alucinógeno visionario, por ejemplo con cornezuelo de cebada, que hoy sigue creciendo en la llanura rariana (cerca de Eleusis, a 30 km al noroeste de Atenas), donde se celebraban los ritos eleusinos.
El de la cebada es un cornezuelo mucho menos tóxico que el de otras regiones europeas, aunque muy psicoactivo; para obtener sus efectos basta pasar por agua las gavillas de cereal y luego tirarlas, pues —al revés que los componentes venenosos— la amida del ácido lisérgico es hidrosoluble.
Considerando que esa agua fue el vehículo utilizado por los administradores del santuario es fácil comprender —sin recurrir a la simple credulidad de los fieles— el hondo e infalible efecto del sacramento teofágico (del griego zeós: ‘dios’ y fagós: ‘comer’).
Entre las personas que participaron en este ritual se encontraban algunos con la capacidad intelectual de Sófocles, Píndaro, Platón, Aristóteles, Marco Aurelio. Cicerón dice (en De leg., 2):
Los Misterios nos dieron la vida, el alimento; enseñaron a las sociedades la costumbre y la ley, enseñaron a los humanos a vivir como humanos.
Se sabe que en el siglo II de nuestra era todavía acudían unas 3000 personas a las «fiestas del Paso».
La religión eleusina —basada en este solo acto anual de gran intensidad, orientado a producir una experiencia extática de muerte y resurrección— fue probablemente una ingeniosa adaptación de viejos ritos chamánicos protoeuropeos a la nueva cultura que Grecia empezaba a ser.
La misma adaptación quedó registrada en toda la cuenca mediterránea. Más o menos por la misma época (o posterior) se conocen misterios del pan y danzas de pascua en Sabacio, en Samotracia, y otros dedicados a Mitra (en Persia), Attis, Dioniso (el dios griego del vino) y Baco (el dios latino equivalente a Dionisos).
Hostias egipcias
En Egipto (probablemente mucho antes de los misterios eleusinos) el sacerdote administraba una especie de hostia sacramental, mediante la cual se «recibía» a la diosa Isis dentro del propio cuerpo. Los ritos fueron diseñados por un miembro de la familia eumólpida, administradora perpetua del santuario de estos misterios
Los judíos celebran la Pascua (pésaj), para conmemorar su escape del cautiverio de manos de los egipcios (aproximadamente en 1250 a. C.).
El pésaj judío se origina en la historia contada en la Torá, en la que Yahvé mató a todos los primogénitos de los egipcios. Esta era la última de las plagas enviadas por Dios en contra del Faraón de Egipto y su pueblo por su negativa de liberar a los hijos de Israel. Dios ordenó a Moisés, líder de los hebreos, lo siguiente:
Escogerán un corderito [...], tomarán su sangre para untar los postes y la parte superior de sus puertas. Lo comerán todo asado, con su cabeza y sus entrañas, con panes sin levadura. [...] Yo recorreré Egipto y daré muerte a todos los primogénitos de los egipcios y de sus animales. [...] Al ver la sangre del cordero pasaré de largo de vuestras casas.
Éxodo 12.5-14
Los sacerdotes judíos se acogen fielmente a lo exigido por la Tora. El pan no fermentado recuerda la salida apresurada en que faltó tiempo para hacer fermentar el pan (18 minutos). Esto debe cumplirse durante los 7 días anteriores a la Pascua.
El paso del mar Rojo
La pascua se relaciona también con el «paso» del Mar Rojo, que según la Biblia sucedió inmediatamente después de la salida de los esclavos judíos de Egipto:
Seiscientos mil hombres a pie, sin contar los niños. También salió con ellos una inmensa muchedumbre de gente de toda clase, y grandes rebaños de ovejas y vacas.
Éxodo 14.5-30
Luego de esto se debe celebrar la fiesta de los primeros frutos de la cosecha, en este caso de la cebada y cincuenta días más tarde (7 semanas) del trigo, dando origen a Shavuot (‘semanas’).
La pascua cristiana
Domingo de Resurrección, día que pone fin a la Semana Santa y que da paso a la Pascua cristiana.
Origen y significado
La Pascua de Resurrección es la celebración cristiana que conmemora la resurrección de Jesucristo.
La fecha de celebración varía entre el 22 de marzo y el 25 de abril, ya que tiene lugar el domingo siguiente a la primera luna llena de primavera del hemisferio norte. Existe una fórmula que permite el cálculo de la fecha de Pascua. Sin embargo, debido a la diferencia de calendarios usados por la Iglesia Católica (calendario gregoriano) y las Iglesias Orientales (calendario juliano), la fecha de Pascua varía para cada Iglesia, y solo en algunas ocasiones logran coincidir, tal y como se aprecia en la tabla.
Los primeros cristianos —que eran judíos— celebraban la Pascua de Resurrección a la par cronológica que la Pascua judía. Pero desde el Concilio de Nicea los cristianos separaron la celebración de la Pascua judía de la cristiana, quitándole los elementos hebreos. Pero dejaron el carácter móvil de la fiesta recordando que Cristo resucitó en la Pascua hebrea. Hoy día la Iglesia Católica mantiene el carácter móvil de la fecha de Pascua, pero trata de no hacerla coincidir con el Pésaj judío.
Esta fiesta determina el calendario móvil de otras fiestas: así la Ascensión (el ascenso de Jesús al cielo) se celebra 40 días después y Pentecostés 10 días después de la Ascensión. La semana anterior a la Pascua de Resurrección es la Semana Santa, que comienza con el Domingo de Ramos (que conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén). La Octava de Pascua (popularmente conocida como "semana de Pascua") es la semana que sucede a este Domingo de Pascua (o Domingo de Resurrección). El tiempo pascual o tiempo de Pascua designa, en la liturgia católica, las semanas que van desde el Domingo de Resurección hasta el de Pentecostés.
A veces, el nombre Pascua se ha extendido a otras celebraciones cristianas, como Navidad (el nacimiento de Jesús) o Pentecostés (la venida del Espíritu Santo). Por ejemplo en Chile, el término Pascua se aplica coloquialmente a la Navidad, mientras que a la Pascua se le llama "Pascua de Resurrección".Los 200 millones de cristianos ortodoxos del mundo utilizan un calendario diferente al de la iglesia católica romana y las iglesias evangélicas, razón por la cual la celebración es en una fecha distinta.
La celebración usualmente es acompañada de oraciones en las iglesias y cenas tradicionales con cordero, pero en algunas partes del mundo ortodoxo, a veces se celebra con fuegos artificiales e incluso disparos al aire.
La pascua en culturas antiguas
Desde varios milenios antes de nuestra era, en las culturas mediterráneas, al principio de la primavera (en esta época de marzo) se hacía una fiesta de varios días (hasta una semana) de duración en la primera luna llena de la primavera, por el “paso” del invierno a la primavera.
El huevo de pascua
El huevo de pascua se origina en el huevo que participa en los ritos del Séder pascual, que simboliza el duro corazón del Faraón que no dejaba salir al pueblo hebreo. Posteriormente, los cristianos tomaron la idea del huevo y lo tomaron como la salida de la nueva vida (resurrección).
Diversos pueblos (chinos, egipcios, hindúes, persas, galos, romanos) han adorado al huevo como símbolo universal de la vida. El origen de esta costumbre viene de los antiguos egipcios, quienes acostumbraban regalarse en ocasiones especiales, huevos decorados por ellos mismos. Los decoraban con pinturas que sacaban de las plantas y el mejor regalo era el huevo que estuviera mejor pintado. Ellos los ponían como adornos en sus casas.Cuando Jesús se fue al cielo después de resucitar, los primeros cristianos fijaron una época del año, la Cuaresma, cuarenta días antes de la fiesta de Pascua, en la que todos los cristianos debían hacer sacrificios para limpiar su alma. Uno de estos sacrificios era no comer huevo durante la Cuaresma. Entonces, el día de Pascua, salían de sus casas con canastas de huevos para regalar a los demás cristianos. Todos se ponían muy contentos, pues con los huevos recordaban que estaban festejando la Pascua, la Resurrección de Jesús.Uno de estos primeros cristianos, se acordó un día de Pascua, de lo que hacían los egipcios y se le ocurrió pintar los huevos que iba a regalar. A los demás cristianos les encantó la idea y la imitaron. Desde entonces, se regalan huevos de colores en Pascua para recordar que Jesús resucitó.Poco a poco, otros cristianos tuvieron nuevas ideas, como hacer huevos de chocolate y de dulce para regalar en Pascua. Son esos los que regalamos hoy en día.Leyenda del “conejo de Pascua”Su origen se remonta a las fiestas anglosajonas pre-cristianas, cuando el conejo era el símbolo de la fertilidad asociado a la diosa Eastre, a quien se le dedicaba el mes de abril. Progresivamente, se fue incluyendo esta imagen a la Semana Santa y, a partir del siglo XIX, se empezaron a fabricar los muñecos de chocolate y azúcar en Alemania, esto dio orígen también a una curiosa leyenda que cuenta que, cuando metieron a Jesús al sepulcro que les había dado José de Arimatea, dentro de la cueva había un conejo escondido, que muy asustado veía cómo toda la gente entraba, lloraba y estaba triste porque Jesús había muerto.El conejo se quedó ahí viendo el cuerpo de Jesús cuando pusieron la piedra que cerraba la entrada y lo veía y lo veía preguntándose quien sería ese Señor a quien querían tanto todas las personas.Así pasó mucho rato, viéndolo; pasó todo un día y toda una noche, cuando de pronto, el conejo vio algo sorprendente: Jesús se levantó y dobló las sábanas con las que lo habían envuelto. Un ángel quitó la piedra que tapaba la entrada y Jesús salió de la cueva ¡más vivo que nunca!El conejo comprendió que Jesús era el Hijo de Dios y decidió que tenía que avisar al mundo y a todas las personas que lloraban, que ya no tenían que estar tristes porque Jesús había resucitado.Como los conejos no pueden hablar, se le ocurrió que si les llevaba un huevo pintado, ellos entenderían el mensaje de vida y alegría y así lo hizo.Desde entonces, cuenta la leyenda, el conejo sale cada Domingo de Pascua a dejar huevos de colores en todas las casas para recordarle al mundo que Jesús resucitó y hay que vivir alegres. Mona de Pascua
Mona de Pascua tradicional
La mona de Pascua es un alimento típico de las regiones valenciana, catalana y de ciertas zonas de Murcia. Es una torta de la Pascua cuya degustación simboliza que la Cuaresma y sus abstinencias se han acabado.
Origen
El nombre proviene de la munna término árabe que significa «provisión de la boca», regalo que los moriscos hacían a sus señores. El pueblo que más fama tiene en la fabricación de este producto alimenticio es el de Alberic, aunque también puede encontrarse por los pueblos cercanos dónde se consume durante todo el año. Sin embargo en la mayor parte de la Comunidad Valenciana su consumo está más restringido a la Pascua. Sus ingredientes son harina, azúcar, huevos y sal. Es una masa que conlleva mucho trabajo en su amasado, y requiere una hora de reposo previa a su cocción.
Variedades
Existen diversas variedades, siendo la que se consume durante todo el año conocida como panquemado. La que se consume durante las fiestas de Pascua es un bollo elaborado con la misma masa que el panquemado que lleva uno o varios huevos (dependiendo del tamaño) con la cáscara pintada. Estos huevos son introducidos como elemento decorativo aunque también ayudan a dar forma al dulce. Las formas son muy diversas aunque suelen ser la de algún animal como una serpiente, lagartija o mono. Finalmente, está recubierta por anisetes de colores.
Costumbres
Variedad catalana de la mona de Pascua
La mona se suele consumir durante la merienda de los días de pascua acompañada de longaniza de Pascua siendo costumbre cascar el huevo en la frente de otra persona. También es posible acompañarla de chocolate si la mona ha sido espolvoreada de azúcar y carece del huevo cocido. Es tradición ir de excursión al campo a pasar la tarde comiendo la mona y jugar con alguna cometa.
Tradicionalmente el padrino regala la mona a su ahijado el Domingo de Pascua después de misa. El Lunes de Pascua es tradición que se reúnan dos o tres familias o un grupo de amigos y que vayan a comer la mona juntos a algún lugar, en un festín en el que no faltan las chuletas de cordero, conejo a la brasa, la paella y, sobre todo, el vino.
En Cataluña, sin embargo, la mona presenta una evolución que la hace totalmente diferente. Su apariencia es más cercana a la de una tarta. Empezó sustituyéndose el huevo de gallina por uno de chocolate que acabó siendo la base de la mona haciendo los pasteleros auténticas filigranas arquitectónicas con el chocolate.
En muchas poblaciones las pastelerías compiten para exhibir en su escaparate la escultura de chocolate más espectacular, que puede ser una maqueta de un edificio una figura de un personaje popular o un conjunto de tartas con figuras de chocolate o guirlache.
Este alimento propio del lunes de Pascua, la mona, y la costumbre de hacer una salida al campo para comerlo en familia ha acabado dando nombre al día, que para muchos es "el día de la mona".
Danzas laberínticas
En estas fiestas se comía pan sin levadura (como harían posteriormente los judíos) y se realizaban danzas «laberínticas» (con pautas complicadas). Esos patrones se han registrado también en lugares tan separados como Gales (cultura celta) y el nordeste de Rusia.
Según el historiador y novelista Robert Graves, en Los mitos griegos (1955), el laberinto del Minotauro, en Cnosos, no era un verdadero laberinto con paredes, sino que era un dibujo en mosaico sobre un pavimento como un patrón de la danza ritual cretense.
Esta danza se bailaba en Italia (según Plinio, Historia natural 36.85) y en Troya (Escoliasta sobre Andrómaca de Eurípides 1139) y parece haber sido introducida en Britania hacia fines del tercer milenio antes de nuestra era por inmigrantes neolíticos provenientes de África del norte.
Homero (en La Ilíada 18.592) describe el laberinto de Cnosos de la siguiente manera:
Dédalo ideó en Cnosos un sueloPara que danzase la rubia Ariadna
Lucitano (Sobre la danza 49) se refiere a danzas populares cretenses relacionadas con Ariadna y el laberinto que se bailaban en las fiestas del comienzo de la primavera.
Los misterios eleusinos
Los misterios de Eleusis, fundados en fecha muy temprana —sin duda antes de redactarse los poemas homéricos— fueron durante más de un milenio el símbolo espiritual de la cultura griega. Se sabe que la iniciación era en la Pascua (aunque otros autores dicen que era en la primera luna llena del equinoccio de otoño, en septiembre).
Se realizaba la ceremonia del pan (dedicado a Ceres, la diosa de los cereales) y del vino. Debido a los efectos que producía el pan kykeón, actualmente se piensa que estaba contaminado con algún agente alucinógeno visionario, por ejemplo con cornezuelo de cebada, que hoy sigue creciendo en la llanura rariana (cerca de Eleusis, a 30 km al noroeste de Atenas), donde se celebraban los ritos eleusinos.
El de la cebada es un cornezuelo mucho menos tóxico que el de otras regiones europeas, aunque muy psicoactivo; para obtener sus efectos basta pasar por agua las gavillas de cereal y luego tirarlas, pues —al revés que los componentes venenosos— la amida del ácido lisérgico es hidrosoluble.
Considerando que esa agua fue el vehículo utilizado por los administradores del santuario es fácil comprender —sin recurrir a la simple credulidad de los fieles— el hondo e infalible efecto del sacramento teofágico (del griego zeós: ‘dios’ y fagós: ‘comer’).
Entre las personas que participaron en este ritual se encontraban algunos con la capacidad intelectual de Sófocles, Píndaro, Platón, Aristóteles, Marco Aurelio. Cicerón dice (en De leg., 2):
Los Misterios nos dieron la vida, el alimento; enseñaron a las sociedades la costumbre y la ley, enseñaron a los humanos a vivir como humanos.
Se sabe que en el siglo II de nuestra era todavía acudían unas 3000 personas a las «fiestas del Paso».
La religión eleusina —basada en este solo acto anual de gran intensidad, orientado a producir una experiencia extática de muerte y resurrección— fue probablemente una ingeniosa adaptación de viejos ritos chamánicos protoeuropeos a la nueva cultura que Grecia empezaba a ser.
La misma adaptación quedó registrada en toda la cuenca mediterránea. Más o menos por la misma época (o posterior) se conocen misterios del pan y danzas de pascua en Sabacio, en Samotracia, y otros dedicados a Mitra (en Persia), Attis, Dioniso (el dios griego del vino) y Baco (el dios latino equivalente a Dionisos).
Hostias egipcias
En Egipto (probablemente mucho antes de los misterios eleusinos) el sacerdote administraba una especie de hostia sacramental, mediante la cual se «recibía» a la diosa Isis dentro del propio cuerpo. Los ritos fueron diseñados por un miembro de la familia eumólpida, administradora perpetua del santuario de estos misterios
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